MANIFIESTO

Manifiesto de Aracil Ruescas

(1985)

            “Como es Arriba es Abajo” dice la antigua máxima de Hermes que rige toda la vida en la tierra.

            Yo, como ciudadano de este planeta y espectador del Universo, formando parte del Espíritu creador, “Manifiesto”, doy cuenta y concibo la Geometría Cósmica como el conjunto ordenado de todas las cosas creadas. Llegado a este punto de evolución, pongo en claro y doy a conocer mi propósito y los motivos que han de guiar mis actos en lo sucesivo.

            Mi propósito es el de plasmar la idea por la cual vivo y trabajo, que es esa ley natural que rige el reino de las causas; y es, pues, la expresión de las relaciones constantes observadas en los fenómenos de la naturaleza, a lo que entiendo por la Metamorfosis del Arte de Vanguardia o la “Realización” de la Obra. Con la “Ley de Vibración” daré entrada a la idea que tengo, pienso y firmo para el resto de mis días: “La Vibración Recíproca” con la del Ego.

            ¿Qué quiero significar con el término “vibración recíproca”? Quiero dar a entender la absorción y correspondencia mutua de la Personalidad con su propio Ser. La noción de reciprocidad equivale a la noción de correspondencia mutua de términos, conceptos, colores, formas, personas, etc… Tal correspondencia mutua equivale a una comunidad con tu Yo Superior, término mediante el cual se designa a sí misma la reciprocidad, especialmente cuando se trata de reciprocidad de acción. Es la tercera de las leyes newtonianas del movimiento: la ley según la cual a toda acción se opone o contrapone siempre una reacción, pues todas las substancias, en cuanto puedan percibirse su coexistencia en el espacio, se hallan en completa reciprocidad.

            En la Noche del Universo y envuelto en sus siempre invisibles vestiduras que se encuentran al otro lado de los agujeros, nos encontramos con la causa eterna, el Espacio, omnipresente de todo, motivos obvios para “caminar”.

            Es el “Espacio” la única cosa eterna que podemos fácilmente imaginar, inmutable en su abstracción, y sobre la que no ejerce influencia ni la presencia en ella, ni la ausencia de cualquier universo objetivo. No tiene dimensión en ningún sentido y existe por sí mismo. Pienso, a su vez, que el espacio no representa ninguna propiedad de las “cosas”, que no es más que la forma de los fenómenos de los sentidos externos, es decir, la única condición subjetiva de la sensibilidad mediante la cual nos es posible la intuición externa.

            El “Tiempo”, vida o destino de una existencia individual, es solo una ilusión producida por la sucesión de nuestros estados de conciencia, y no existe donde no existe la conciencia en que pueda producirse la ilusión, sino que “yace dormido”.

            Platón concibe ciertos “pasados remotos” como posibles modelos de un presente (así como la manera de entender la evolución de la sociedad) el cual entiendo solamente como una línea matemática que separa la parte que llamamos el Futuro de la parte que llamamos el Pasado.

             La sensación que experimentamos de la realidad de la división del Tiempo que se conoce como Presente, nos viene de la impresión de la momentánea vislumbre, o vislumbres sucesivas, de las cosas que nuestros sentidos nos comunican al pasar dichas cosas de la región de lo ideal, que denominamos el Futuro, a la región de los recuerdos, a la que damos el nombre de Pasado.

             La “Mente” es un nombre dado a la totalidad de los Estados de conciencia comprendidos en las denominaciones de Pensamiento, Voluntad y Sentimiento, órgano por medio del cual el Ego manifiesta la ideación de la memoria.

             Existe una Mente Universal que nos relaciona a todos los seres. Cuando se pone en acción se asemeja a un ejército – una hueste de verdad – merced al cual se manifiesta el grupo, y a la vez contiene en sí misma las individualidades.

             Yo como individuo y espectador del Universo, los arquetipos del mundo, es decir la Fuerzas creadoras personificadas, y formando parte del Espíritu creador, concibo el Cosmos como el mundo, el universo, el conjunto ordenado de todas las cosas creadas.

             Pienso que el Arte es una línea estrecha entre los pares de opuestos, que el artista con su trabajo encuentra y sigue, sin volverse a la derecha ni a la izquierda; discierne sobre esto y conoce el valor de los pares de opuestos, equilibra las fuerzas de su propia naturaleza. Entonces sabe que ha encontrado el camino, la luz o la “musa” (…)

             La exposición que siga a este manifiesto tratará de la Ciencia y del Arte: de aquella Ciencia que es necesaria para la evolución de la humanidad, la que da el conocimiento por el cual el hombre se hace más humano; no la que convierte al hombre en una entidad más y más inhumana, como lo es casi toda la Ciencia de nuestros días; del Arte que hace más hermosa la vida de todos los ciudadanos de cada país, donde la capacidad estética se desarrolle en todos y la belleza llegue a ser patrimonio de todos los pueblos que merezcan el título de civilizados.

            Mi personalidad me motiva a dar alcance a la etapa donde las vibraciones son de orden muy elevado,  donde se capta el trabajo que debo realizar en el microcosmos y la parte que debo desempeñar en el macrocosmos donde es muy avanzada.

            Así pues, con la “Ley de Vibración” completo lo dicho anteriormente: “Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”.

            La ley de Vibración es, por consiguiente, entendida más y mejor en el mundo y/o espacio cósmico. Yo soy un individuo de este espacio, que en mi estudio sobre el origen de la obra de Arte, me remito a encontrar un equilibrio mucho más de acuerdo con el ideal de un arte en sí. En mis trabajos pongo en obra lo que en cada época se entiende por Ser, sin olvidar tampoco que, en gran parte, es cuestión de materia y vibración. En tales condiciones es cuando siento las vibraciones de las regiones abstractas. Es necesario que esas vibraciones lleguen por conducto del cuerpo causal y el verdadero pensamiento abstracto se hace posible únicamente cuando la personalidad, por medio de la “vibración recíproca” con la del Ego, se alinea lo suficiente y forma un canal. Es entonces cuando se produce “El Acorde con el Ego”.

           En la obra de acelerar el proceso evolutivo, se han de producir ciertos cambios antes de que el hombre pueda ser utilizado como instrumento de confianza, fiel como acero templado; es la gran aventura del “mundo de los sentidos”, a fin de que las ideas de las esferas abstractas y del plano intuicional encuentren un espacio receptivo en el que puedan plasmarse. Este manifiesto es el resultado de paciente práctica y experiencia durante muchos años.

           Este es mi propósito (…)

Aracil Ruescas

Escribir un nuevo comentario: (Haz clic aquí)

123miweb.es
Caracteres restantes: 160
Aceptar Enviando...
Ver todos los comentarios

Comentarios

14.12 | 00:29

Don Rafael, cuanto aprendi con usted y que presente tengo siempre una frase que used me dijo. Un abrazo

...
13.12 | 11:22

Un fort abraç, mestre!

...
13.12 | 10:13

Rafael, que gust poder vorelo, malgrat que siga per la pantalla!! Una abraçada ben gran, sap que li tinc gran estima.

...
13.12 | 01:19

Espero que estemos en contacto durante mucho tiempo . El recuerdo que tengo de los años de la Escuela y de tí como "nuestro" profesor es imborrable. Gracias.

...